Songo – La Maya, 8 jul.- Estamos muy cerca de celebrar el aniversario 503 de la fundación de la ciudad de Santiago de Cuba. Es por ello que hoy los voy a acercar a una extensa y por qué no, añeja arteria: Heredia.
Esta calle va desde Peralejo hasta morir en el reparto Portuondo. Marcada por su centralidad, Heredia contiene valiosos exponentes de la arquitectura y el urbanismo local, edificios emblemáticos e históricos que han sido sedes de importantes actividades y usos culturales como la casa natal de José María Heredia, la casa de la Trova y la del estudiante, la casa de la cultura Josué País García, la sede de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas, las sedes de Artex y Paradiso, la biblioteca Elvira Cape, La Catedral y la oficina del conservador de la ciudad.
Y por si fuera poco la calle Heredia alberga también el Museo del Carnaval, la sede de la UNEAC, el Fondo Cubano de Bienes Culturales con su red de tiendas; la empresa de la Música Miguel Matamoros y el Parque Céspedes, otrora plaza de armas, por uno de sus costados.
Pero Heredia no siempre llevó ese nombre y su importancia trasciende los tiempos actuales, ya en el primer plano conocido de la ciudad de Santiago de Cuba fechado en 1712, aparece señalizada esta calle, naciendo en la bahía y puerto santiagueros y extendida hasta más allá de la calle Reloj. Y en 1728 entroncaba con San Agustín. Llevó por nombre primeramente Calle del Hospital, también Calle de la Torre y en el siglo XVIII llevó como apelativo calle Amargura el trayecto comprendido entre San Pedro y Calvario, mientras que el tramo que iba desde Calvario hasta San Agustín se le llamaba calle de Mejía.
Más tarde fue la calle de San Juan y después, cuando fue bendecida la cuarta catedral con fachada abierta al norte, comenzó a llamarse Calle de la Catedral.
Pero sucede que el 31 de diciembre de 1803, en la casa marcada entonces con el número 105, nació el Cantor del Niágara, José María Heredia. En 1889 se cumplían 50 años de su muerte, y un grupo de hijos de esta ciudad, encabezados por Federico Pérez Carbó, solicitaron al ayuntamiento el cambio de nombre de Calle de la Catedral por el de Heredia. Muchos cubanos apoyaron el cambio y el 23 de octubre de ese propio año la Calle Heredia se convirtió en la primera arteria de Cuba en llevar el nombre de un cubano considerado además un gran patriota.
La Calle Heredia es, sin lugar a dudas, un punto de obligada visita en la urbe santiaguera que arriba ya a su 503 aniversario en solo unos días.