Songo – La Maya, 2 jul.- La obra del maestro, su pensamiento célebre y profundo, revolucionario y fundador, está presente en cada acto solidario que se realiza día a día.
Tanto en su poesía como en su prosa, en sus artículos publicados, ejerció Martí el magisterio constante, porque no escatimó ni tiempo, ni esfuerzo para enseñar a sus compatriotas a distinguir el bien del mal, a inculcar en ellos el amor a Cuba y mostrarles el camino para conquistar la ansiada libertad. Por eso su pensar se hace vigente cuando dijo: “Hacer es la mejor manera de decir”.
Se hace imposible nombrar a todos los que, iluminados por el ejemplo del Héroe Nacional Cubano, escribieron hermosas páginas de gloria en la historia patria.
Como por ejemplo aquel grupo de jóvenes intrépidos, llenos de sueños y esperanzas, quienes se encargaron de rescatar sus preceptos precisamente en el año de su centenario.
Ideario vivo no solo en los hechos que protagonizaron los participantes en los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, sino también en el alegato La historia me absolverá, documento utilizado por Fidel Castro para su autodefensa durante el juicio a los asaltantes y en el cual se refiere al también llamado Apóstol de la independencia de Cuba como el autor intelectual del histórico suceso.
Hoy en cada cubano está presente el pensar martiano, en aquellos que se preparan en las aulas para continuar la construcción de la de nueva sociedad, su ejemplo ha servido de cantera donde se forjan los valores que sostienen nuestra identidad y soberanía: “Haga cada uno su parte de deber, y nada podrá vencernos”.