Songo – La Maya, 27 nov.- El timbre persistente de un teléfono me saca de la cama. Del otro lado de la línea una voz que pregunta ¿es cierta la noticia? ¿De qué me hablas? – Pregunté - todavía medio dormida. Mija dicen que se murió Fidel.
Un estremecimiento recorrió todo mi cuerpo, era el Fidel de todos los cubanos, ese que encabezó la Revolución más grande que ha conocido América Latina y quizá el mundo. Ese mismo que dirigió de manera ininterrumpida los destinos de miles de cubanos por más de 30 años.
Busco esclarecer mi mente ¿Será verdad? Enciendo la televisión en el noticiero del cierre hablan del alza del turismo, del tiempo y de otras noticias que en mi confusión y mi asombro no recuerdo ahora. Quiero darme ánimos. Me digo no puede ser Fidel es ¿inmortal?
Y pasan unos 10 minutos y hacia el final de la emisión la comparecencia del General de Ejército Raúl Castro anunciando la más terrible de las noticias para muchos de los cubanos que como yo crecimos bajo la influencia de este hombre líder de la Revolución Cubana.
Y sigue el teléfono sonando y son muchos los amigos que llaman para confirmar o para comentar tan lamentable suceso. Es momento para el recuento. Busco en la red de redes, palpo el impacto de la noticia. Va despertando el mundo y el mundo ante un escenario casi irreal para los cubanos estén donde estén.
Pasan las horas amanece, enfrento el día en Songo – La Maya. El sol se resiste a calentar con fuerza, hay una complicidad entre él y las nubes. Día gris este sábado tal parece que la naturaleza también siente la pérdida irreparable del Comandante en Jefe, el líder indiscutible de la Revolución Cubana y por qué no de toda la izquierda en el mundo.
A ratos cae una llovizna pertinaz, por momentos calienta el sol y así van transcurriendo las primeras horas de la vida sin Fidel.
¿Cómo será todo de ahora en adelante?, pregunta alguien del otro extremo de la calle. Paro la cabeza y busco la respuesta más acertada, seguiremos su ejemplo, porque Fidel no es pasado ni es letra muerta. Fidel el líder de los cubanos vive y vivirá porque su obra es verdadera, se renueva y avanza.
Vuelve la tarde a caer. Llega la noche y por la televisión pasan una programación especial. Se habla de Fidel y se seguirá hablando porque nadie como él para aglutinar ideas, para provocar emociones y para seguir un ideal de justicia y estar ahí al lado de los desposeídos construyendo un mundo mejor…