Songo – La Maya, 19 ene 2019.- 35 años se dice fácil, pero son una eternidad, para 8 de 9 hermanos reunirse y celebrar la prosperidad y la alegría de tener una gran familia..
Por eso me enorgulleció enormemente vivir el reencuentro de los hermanos Azcanio Quiroga, y presenciar de cerca como la distancia o los años no amilanan los sentimientos que emanan de la unión sanguínea…
Cuentan orgullosos los mayores que provienen de una humilde familia de origen campesino. El amor de Wilfredo Azcanio y Divina Quiroga, dio como fruto 10 hijos, siete varones y tres hembras, uno de los varones ya fallecido...
El 27 de Julio de 1972 hubo un incendio en su gran casa de madera, cita en Martí este número 10, lo que trajo consigo que cada integrante de la familia, tomara su propio camino, aunque algunos se quedaron para reconstruir el hogar donde nacieron y crecieron.
Doce años después del incidente, esta gran familia volvió a reunirse y ahora suman 35 los eneros que esta familia esperó para volver a coincidir todos juntos, ya con descendencia, en el mismo lugar en el que vieron la luz por primera vez.