
Songo – La Maya, 24 abr.- “Leer es crecer.” No es una frase cualquiera, es un aforismo martiano que sintetiza el valor y la utilidad que se le otorga a los libros y a la lectura. Y que ayer 23 de abril se llenó de vigencia al celebrarse el 22 aniversario de la celebración de Día Mundial del Libro. .
Esta es una conmemoración celebrada a nivel mundial con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. Pues coincide con el fallecimiento de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega en la misma fecha en el año 1616. Estos grandes de la literatura universal al igual que nuestro apóstol José Martí publicaron importantes libros para que todas aquellas personas que leyeran sus obras se llenaran de un caudal de conocimientos inagotables.
Para el fundador del periódico Patria, los libros consuelan, calman, preparan, enriquecen y salvan, porque alimentan el intelecto y el espíritu del lector, lo enseñan a tener talento, que no es otra cosa que tener bondad y buen corazón.
Por eso nuestro gobierno se dio a la tarea de crear bibliotecas públicas con el objetivo de recuperar todo el acervo cultural de los siglos anteriores, de rescatar la cultura, la información y la documentación, que permitiría estructurar el pensamiento de nuestro país.
Visitar una biblioteca es llenarse de historia, es ennoblecer el alma y acariciar la razón. Porque la lectura de un buen libro nos hace meditar, nos llena de libertad tanto de pensamiento como de espíritu y eso es lo que la humanidad necesita, tener hombres intelectuales y cultos. De acuerdo con el Maestro, "un libro es siempre un motivo de alegría, una verdad que nos sale al paso, un amigo que nos espera y no nos traiciona, la eternidad que se nos adelanta, una ráfaga divina que viene a posarse en nuestra mente".
Acompañado siempre de la presencia martiana ya me despido. "Ser cultos es el único modo de ser libres"