Songo-La Maya, feb 22 de 2017. -Ha llegado el segundo mes del año y la cuenta regresiva comienza a acercarse al día cero. Esa jornada en que los nervios hacen acto de presencia en los jóvenes del duodécimo grado que se presentarán a las Pruebas de Ingreso a la Educación Superior.
Ellos esperan los primeros catorce días del mes de mayo para medir cuánto aprendieron en los tres años del preuniversitario, y por qué no, también para decidir en tres exámenes de 4 horas (Matemática, Español e Historia de Cuba), en dependencia de sus resultados, qué van a estudiar y cuál será la profesión que ejercerán en el futuro.
A estos estudiantes, que aun experimentan el tránsito de adolescentes a jóvenes, hay que dedicarles especial atención. Por esta razón, no son pocas las tareas que acomete la Dirección Municipal de Educación en Songo-La Maya para alcanzar buenos resultados en esta importante tarea.
¿Qué hacer en este sentido?
Al decir de Madelaine Bou Ramos, Subdirectora de Educación en este territorio, ya están potenciando en los centros preuniversitarios la preparación con vista tanto a exámenes estatales de grado como a las Pruebas de Ingreso.
En otro apartado agregó que los más recientes resultados alcanzados en el segundo temario aplicado a nivel provincial hace solo dos semanas, no revelan lo que se esperaba.
Pues un análisis arrojó, que la cifra de aprobados no supera el 50 por ciento, algo preocupante a esta etapa del curso.
Como medida para enfrentar la situación se ha establecido el tratamiento a las diferencias individuales de los estudiantes y se trabaja con mayor rigor en los 305 que ya decidieron optar por carreras universitarias.
Vale hacer énfasis en que hay que prestar especial atención a las tele clases, que ya comenzaron a salir al aire en diferentes horarios como parte de la estrategia nacional con vista a los mencionados exámenes de ingreso.
Otra importante acción que se está implementando son los amaneceres comunistas, momento previo al comienzo de la jornada lectiva en que el estudiante desarrolla ejercicios y actividades para vencer los objetivos a evaluar.
Así pues, también se ha decidido optar por la nocturnidad, escenario posterior a la jornada educativa que establece la realización del auto estudio con el asesoramiento de un profesor especialista en cualquiera de las tres asignaturas a evaluar.
Y aunque es de peso la tarea que desempeñan los educadores en este sentido, no toda la carga debe caer sobre ellos, sino que también debemos darle a la familia el papel que le corresponde. Digo esto porque se aprecia en muchos casos un cierto aislamiento o separación entre ambos elementos que debieran funcionar uno como complemento del otro.
Me refiero al hecho de que en muchos núcleos familiares se acostumbra a culpar a los profesores cuando un estudiante no logra aprobar, o simplemente aprueba y no logra alcanzar la carrera que aspiraba, sin tener en cuenta que pasó la mayor parte del tiempo del preuniversitario distraído o no le prestó atención a acumular el índice que le daría el escalafón necesario para optar por una buena especialidad.
Ya la recta final se está acercando, que los resultados de este año superen los de 2016 es tarea de una triada conformada por estudiante, escuela y familia. Es hora de poner todo el empeño para asegurar desde ya un brillante futuro.