Songo – La Maya, 2 nov.- Hablar de Juan Antonio Columbié en Songo – La Maya es hablar de historia. Muchas fueron las enseñanzas que dejó este hombre menudo de cuerpo pero enorme de conocimiento.

Desde el 17 de octubre del 2013 el archivo histórico aquí en la tierra del León de Oriente lleva su nombre.                                      

No se pudo ser más certero porque Ñiquito como se le conoció en su terruño fue quizá el precursor de la historia local en nuestro municipio y un poco más allá.

Incansable investigador, comunista hasta los últimos días de su existencia, revolucionario en cuerpo y alma, humano, solidario y estudioso de cada hecho importante ocurrido dentro y fuera de Cuba.

Para muchos fue el dirigente del partido socialista de Alto Songo, para otros el primer presidente del poder popular luego de la División Político Administrativa en 1976, algunos hasta hoy lo consideran padre, maestro, amigo.

Esos hombres que siembran amor, compromiso y verdad son eternos.

Por estos días aquí en su tierra se vive la efervescencia por los 40 años de constituidos los Órganos del Poder Popular en Cuba y todos vuelven la mirada y lo recuerdan como el primer presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular.

Sobre Ñiquito hay anécdotas, se conversa, se habla de él en presente porque así ha de ser para un hombre que es historia.

“La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida” así dijo el más grande de los cubanos y esta frase se hace realidad cuando estudiamos la vida y obra de Ñiquito Columbié un hombre que para darle intensidad y valía a los hechos por muy pequeños que estos parecieran siempre decía “No importa que lo acontecido hace unas horas no tenga mucha significación hoy: la tendrá mañana”.

El archivo histórico municipal donde se atesora parte importante de la historia de este terruño lleva por nombre de Juan Antonio “Ñiquito” Columbié Rodríguez porque para los songomayenses siempre será el eterno historiador de Songo – La Maya.