tallerequidadSongo – La Maya, 22 sep.- En Songo – La Maya irse monte adentro a las 11 de la mañana de un caluroso día no es cosa fácil. Pero un grupo de mujeres así lo hicieron sin el asomo del más mínimo cansancio o preocupación alguna.

Allá fuimos. Y lo digo así en plural pues en esta labor tenemos que ir hasta el hecho noticioso sin importar condiciones.

Llegamos justo al mediodía y ya estaban un grupo de mujeres reunidas en la sede de la Cooperativa de Créditos y Servicios José Martí enclavada en el poblado de El Mijial (zona rural eminentemente productora de café) de aquí de Songo – La Maya.

El objetivo era intercambiar con las dirigentes de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) quienes lideran el proyecto junto a la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) dirigido a fomentar la igualdad de derechos entre los hombres y mujeres del campo.

Se inició el diálogo interactivo… se habló de género, de igualdad, de derechos y deberes, temas usados y debatidos hasta el cansancio pero nunca será suficiente en una sociedad machista como la nuestra.

Me pareció extraordinario el hecho de escuchar a mujeres de campo referirse a las oportunidades que se les ha dado desde el inicio mismo de la Revolución: “Todos somos iguales”- dijo una y apuntó “todavía nos quedan barreras por derribar, son muchos hombres los que creen que nosotras no podemos hacer esta o aquella labor porque son tareas duras pero poco a poco seguiremos ocupando el sitio exacto que nos corresponde por derecho”.

Otra sin tapujos expresó “Imagínense si somos fuertes y quizás más que los hombres que nosotras tenemos no dos jornadas como se dice por ahí si no tres, la primera en el campo, la segunda en la casa y la tercera en la cama, y cumplimos.”

Ante este aluvión de opiniones la secretaria general del la FMC en la tierra del León de Oriente recordó que desde 1959, como parte de las transformaciones económicas, políticas, culturales y sociales dirigidas a poner fin siglos de represión, explotación y dependencia, el Estado cubano estableció entre sus principios esenciales el logro de la igualdad de oportunidades y posibilidades de mujeres y hombres. 

En ese entorno campestre todo lo dicho no puede reflejarse en estas letras pero si les aseguro que de continuarse con esta iniciativa entre la FMC y la ANAP se va a conseguir mucho en materia de equidad e igualdad de género.

En más de una ocasión se ha abordado el tema y siempre es posible avanzar un poco más. Los temas de género en los proyectos de desarrollo local como los que se llevan a cabo en este terruño tiene que ser una premisa constante, hay que propiciar la participación femenina, a través de ideas como esta para buscar la participación y la suma cada vez mayor de las mujeres en este proceso.

Llegar a un número mayor de mujeres, siempre buscar la manera de ganar seguidoras, compartir los trabajos tanto en el campo como el hogar de forma tal que unas y otros ganen en el empeño de la igualdad y la equidad de género a la que se aspira.