Songo – La Maya, 21 jul.- Un día aciago se rompió una de las palas cargadoras de la Unidad Empresarial de Base El Mucaral en Songo - La Maya, ese día dejaron de producirse 304 metros cúbicos de áridos y 3 mil bloques de hormigón, pero a la jornada se sumó otra y las pérdidas eran de miles de pesos.
Ricardo Bringue Beltrán, un mecánico del lugar se unió a un tornero y en dos jornadas repararon la pieza que costaría, solo ella, 2 mil dólares en el mercado internacional.
Las palas cargadoras son fundamentales en la fabricación de áridos y bloques y sus costos rondan los 40 mil dólares.
Bringue Beltrán dice que sentía el peso de la vergüenza sobre ellos, se unió a su equipo y sacó adelante la pala cargadora en 48 horas.
Ahora el mecánico representará a Songo - La Maya en la Expo Anir Nacional aniversario 40 en La Habana, por eso sus colegas y la dirección de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) de Songo - La Maya, acompañados de Judith Rodríguez Herrera, Secretaria del Comité Municipal del Partido en el territorio le agasajaron en su propio centro de trabajo.
Ricardo Bringue Beltrán es un hombre simple y a la vez extraordinario, ese cubano que construyó una pieza que hubiera costado 2 mil dólares en el mercado internacional, de no existir la compra o esta innovación, hubieran estado siete meses, sin producir, sin dar beneficio social y, por supuesto, Bringue y sus compañeros no contarían el beneficio del trabajo.