programa.moncadaSongo – La Maya, 25 nov.- Podemos decir sin temor a equivocarnos que desde el primero de enero de 1959, la Revolución cumplió lo planteado en el programa del Moncada de concebir a la educación como un derecho del pueblo. Este programa expuesto por Fidel en el juicio por los ataques a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en Santiago de Cuba y Bayamo respectivamente incluía entre sus acápites seis problemas fundamentales a resolver luego del triunfo revolucionario.

Entre estos problemas estaba la tierra, la industrialización, la vivienda, el desempleo, la salud y por su puesto la educación, que en estos momentos forma parte de la vida cotidiana del cubano.

Pero hagamos un breve recuento de cómo era la situación antes del triunfo. A las escuelitas públicas del campo asistían descalzos, semidesnudos y desnutridos menos de la mitad de los niños en edad escolar. La inmensa mayoría de la población era analfabeta.

Un gran porciento de los adolescentes y adultos no alcanzaban el sexto grado, con cientos de aulas sin maestros, ya que estos estaban desempleados.

Todo sin contar que la educación superior y la enseñanza especial eran un sueño inalcanzable para la mayoría de la población.

En 1961, la Campaña Nacional de Alfabetización fue una realidad que ilumino los corazones de muchos campesinos cubanos, adolescentes y jóvenes protagonizaron estas brigadas que llevaron el conocimiento hasta los lugares más remotos del país. Los cuarteles se convirtieron en escuelas, las aulas fueron abiertas, así como la posibilidad de empleo para los maestros con el surgimiento de contingentes de maestros voluntarios.

A partir de entonces se inicio un desarrollo indetenible que llega hasta nuestros días. Se cuenta actualmente con más de un millón de universitarios, miles de doctores en ciencia, decenas de másteres, categorías científicas que avalan investigaciones y estudios en función del desarrollo económico y social.

Los tiempos vividos pese al bloqueo económico y social impuesto por el imperialismo, no han menguado la calidad del sistema educacional cubano, por lo que podemos confirmar que la vigencia del programa del Moncada planteado por Fidel Castro en su autodefensa se cumple hoy con creces cuando dice: “Un gobierno revolucionario procedería a la reforma integral de nuestra enseñanza para preparar debidamente a las generaciones que están llamadas a vivir en una patria más feliz¨ y esto se cumplió.