lab sumaSongo - La Maya, 21 de feb. - “Lo más asombroso del mundo fue apreciar de golpe que la magia estaba en aquellas manos”. Así contó Rafael (paciente de 60 años) cuando supo que el análisis daba negativo.

Interesada por el tema pregunté, qué dolencia tiene?, sin titubeos expresó: “molestias en la próstata mija”. Sin embargo vi en sus ojos la certeza de lo que estaba escrito en el papel que mostraba los resultados del análisis.

Hace más de cinco años que se inauguró el laboratorio clínico con tecnología Ultra Micro Analítica (SUMA) en el policlínico Carlos Juan Finlay de La Maya y son miles las anécdotas de songomayenses como Rafael que tras un estudio de PSA, supieron que no sufrían enfermedad maligna alguna.

El laboratorio SUMA como se le conoce ya entre los pobladores ha permitido efectuar un grupo de exámenes diagnóstico tales como la detección de la fenilcetonuria, la hiperplasia suprarrenal congénita, el déficit de biotinidasa y la galactosemia, la presencia anómala de la alfafetoproteina, el VIH y del hipotiroidismo congénito, que antes solo se hacían en instituciones de atención secundaria de salud.

Disponer del SUMA en la tierra del León de Oriente, sin dudas contribuye a lograr diagnósticos tempranos, abre la posibilidad de pesquisar a nuevos grupos de población, y en general acerca a los pobladores a este servicio de certificación de la sangre y vigilancia epidemiológica.

También mejora la calidad de las muestras, ya que no requerirán de largos traslados en termos de conservación desde Songo - La Maya hasta la cabecera provincial.

Por eso coincido con el criterio de Rafael de que el milagro está en las manos de quienes trabajan diariamente en este pequeño local del policlínico Carlos Juan Finlay de La Maya adentrándose en los misterios de la sangre.

Autor: Raquel Castro Milán