Songo – La Maya, 18 jun.- Vilma Espín, hoy hace diez años que ya no estás entre nosotros y presiento que en ti se resumen los más tiernos y a la vez fuertes valores de la mujer cubana. Fuiste combatiente de la Sierra y el llano, una madre ejemplar, una amiga fiel, para muchos una heroína, otros tantos te ven como compañera de labores y para las mujeres cubanas esa federada eterna.Vilma                                                  

En ti se concentró el amor a Cuba y acunaste los más grandes valores humanos. En Frank País, en Fidel Castro y el movimiento 26 – 7 tuviste tus paradigmas para forjar tu vida revolucionaria.

Llegado el triunfo de la Revolución en enero de 1959, iniciaste tu gran sueño enaltecer a las mujeres y ponerlas a la vanguardia desea gran obra que iniciaba su camino. Ese sueño pudiste verlo y hoy todavía es una realidad.

Aún está la Federación de Mujeres Cubanas organización que acoge en su seno hasta hoy a las cubanas quienes cumplen su misión de ser parte indisoluble del sistema social por el que luchaste hasta tu muerte.

Tu ejemplo de revolucionaria cabal no cabe en materiales periodísticos, imágenes de revistas o frías fotografías. Siempre serás mucho más porque tu ejemplo se multiplica en cada cubana o mujer del mundo que lucha por ideales de justicia.

Son 10 años que no estás entre nosotros y duele no podemos engañarte, pero estamos comprometidas contigo de seguir llevando adelante tus sueños de justicia y recuerda Vilma que hoy y siempre serás Cuba.