wilo new discoSongo – La Maya, 27 jul.- Carabela es el título de uno de los nuevos títulos de William Vivanco, el tema es un lamento congo que suena a puro Santiago de Cuba, William ha retomado ese elemento de su ciudad natal y lo recolocó en su estilo, en su manera particular de decir.

Así, como perla, va dejando escuchar su disco 13 con magia, de a poco, guitarra en mano, con sus rastas a la espalda el bardo, quizá uno de los más creativos que nos quedan; que  nos salvan. William sorprende con su Bailarina. El tema con evidentes citas a Martí se atreve con la sonoridad más polémica de este tiempo, el inefable reggaetón.

Hay quien se asusta: “Vivanco con esas máquinas, ese traqueteo a lo Maluma”,  pero siempre fue así, a dúo, con septeto, conjunto, trío. La trova siempre hizo tratos con su público, buscó ser lo que ha sido siempre la música, una manera de decirle a los otros cómo se entiende el mundo, si se canta para uno, es como un suicidio.

Drexler usa su dj, McCartney se buscó a un muchacho que entendiera su tiempo, es así, Vivanco se atreve con sonoridad contemporánea y ya suena en la radio cubana su Bailarina que tiene a Reynier Mariño en la guitarra.

Otra perla es Ríos que no vuelven, una balada hermosa como sabe hacerlas el bardo. Tres temas que comienzan a rodar. Tres perlas que van desde el hondo Santiago de Cuba a sonoridades más contemporáneas.

Los músicos cubanos, salvo muy pocos, parecen aburridos, cansados, aplastados por el sonido nuevo que no han entendido, la negación constante del mercado a lo hecho dentro. Por suerte hay músicos que salen  al ruedo, entre ellos Vivanco, que comienza a mostrar los temas de lo que sería su nuevo disco: 13 con magia.