RuidosSongo - La Maya, 19 jun.- No sé si a usted le ha pasado, pero sino en algún momento lo puede sufrir. El excesivo ruido ambiente constituye hoy un verdadero dolor de cabeza para cualquiera.
El ruido que provocan los carros en la calle, la música en no pocos establecimientos, tanto estatales como particulares así como en plazas púbicas, las nombradas cajitas, el obligado reggaetón que tienes que escuchar en los autos cuando lo abordas para viajar, todos a niveles nada agradables y hasta los gritos con que muchas personas se saludan o se hablan en nuestras calles, constituyen situaciones que no pocos ven como normales o comunes.


Sin embargo estas situaciones, muchas de ellas indisciplinas sociales, tienen daños muy severos para la salud humana. Ahora bien vayamos a lo concreto, es cierto que este ruido puede y de hecho está ligado a la percepción humana, lo que para algunos es muy fuerte, para otros no.
Por ejemplo la música que se escucha en una plaza pública, es una excelente opción sobre todo para los más jóvenes, mientras que para otras personas constituye un verdadero dolor de cabeza.
Ahora bien sea cual sea la persepción de un ruido, lo cierto es que la exposición a éste a niveles altos es dañino para la salud. Según estudios realizados, la capacidad auditiva se deteriora de forma parcial o permanente en la banda comprendida entre 75 y 125 decibeles.
Luego de los 125 decibeles el ruido puede ser doloroso, llegando a la cúspide de ese dolor a los 140 decibeles, y cuando es extremo conlleva a la sordera.
Veamos otros de los daños causados por el ruido: Se afecta el sistema cardiovascular, con alteraciones del ritmo cardiaco, riesgo coronario, hipertensión arterial y excitabilidad vascular por efectos de carácter neurovegetativo. Podemos hablar además de los daños causados a las glándulas endocrinas, con alteraciones hipofisiarias y aumento de la secreción de adrenalina.
Causa también afectaciones en el aparato digestivo, con el incremento de la enfermedad gastroduodenal por dificultar el descanso, además de incremento del estrés, alteraciones mentales, tendencias a actitudes agresivas, dificultades de observación, concentración, rendimiento, sin hablar de los accidentes que puede provocar.
Según la Organización Mundial de la Salud, más del 30 por ciento de la población está expuesta durante la noche a niveles de presión sonora por encima de 55 decibeles, lo que causa graves trastornos en el sueño. Aparte de los efectos sobre los seres humanos, el ruido influye también en la naturaleza alterando el hábitat de animales y aves, lo que por supuesto altera el ecosistema.
La contaminación sonora afecta directamente el medio ambiente. Veamos de que manera: Es conocido que lagunas especies de peces, aves  y ballenas se afectan grandemente con el ruido y ni aún las plantas se escapan a la contaminación acústica.
El ruido altera la comunicación entre animales de una misma especie. Estudios realizados confirman que en lugares de mucha contaminación acústica, los pájaros cantan con frecuencia más alta, y animales como los murciélagos encuentran dificultades para hallar presas. Estos son algunos de los daños causados por el ruido tanto a la vida de los hombres como a la naturaleza misma, le invito entonces a reflexionar, y conozcamos más de ello en otros trabajos periodísticos.