Casa cultura la maya

Songo – La Maya, feb 21.- Recuerdo de niña mi paso por las casas de cultura. Era casi un compromiso obligado para nosotros, llegar hasta este sitio donde teníamos la posibilidad de desbordar todo el talento artístico que poseíamos.

Y yo me pregunto: ¿Tienen hoy las casas de cultura la misma fortaleza para atraer, para atrapar que tenían hace algo más de 30 años?

Las respuestas pueden ser diversas. Yo pienso que las casas de cultura no han cambiado. Quizás los recursos con que se cuenta actualmente no sean los mismos de antaño, y la motivación de las personas tampoco, pero el objetivo, el fin del trabajo de los instructores de arte, de los aficionados y de todos los que allí laboran no ha perdido su esencia.

Si creo, en lo particular que deben sentirse más, no importa la escasez de recursos, aunque a veces golpee en el trabajo, sin que perturbe la enseñanza del arte.

Somos una provincia con un talento artístico envidiable y mucho ha tenido que ver en esto la presencia de las casas de cultura.

De ellas salieron grandes cantantes, bailarines, pintores y escritores. ¿Por qué pensar entonces que pueden llegar a ser disfuncionales? A mi juicio hoy funcionan más que nunca.

Crear y cultivar talentos nunca pasará de moda. Y siguen siendo las casas de cultura los sitios idóneos para que florezca lo mejor y más autentico del talento local.