Songo – La Maya, 10 mar.- Una taza de café en las mañanas forma parte de las tradiciones de miles de songomayenses de diferentes edades, y también este grano forma parte de nuestros productos exportables.

Por tales motivos en la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Salvador Allende de El Mijial se sigue bien de cerca cada plantación y sobre todo el éxito de las cosechas, porque aunque son una base productiva diversa su principal fortaleza es ese cultivo.

Para aumentar las plantaciones y asegurar el futuro del café en esa forma productiva cuidan con mucho celo un vivero con más de 25 mil posturas de la variedad San Ramón en diferentes fases de crecimiento.

Para entrar a esa área es imprescindible un proceso de desinfección primero en los zapatos y luego en las manos, para evitar así introducir plagas o bacterias a los pequeños cultivos.

En el interior la técnica encargada del vivero no explica que en ese sitio están las nuevas matas desde que se planta la semilla en las bolsas hasta que tienen cinco pares de hojas, pero que durante esa primera etapa de vida1cafe del café se le realizan procesos como cambios en el tapado para regularle la sombra y trasplante.

Una vez listas las posturas para ser plantadas en tierra se llevan a los campos de la CPA y ta
mbién se les venden a algunos usufructuarios que tengan interés en cultivar este importante renglón de la economía de este territorio.

Antes de despedirnos del lugar pudimos comprobar que cada cantero se limpia con mucho cuidado y cariño, se barren los alrededores y las medidas higiénicas y de seguridad para entrar donde están las nuevas plantas se siguen muy de cerca y con celo.

En esa exigencia va implicado el buen estado de salud de las nuevas plantas que mañana se unirán para convertirse en un hermoso y productivo cafetal para que nunca falte la taza de cada songomayense en las mañanas.