Songo – La Maya, 26 mar.- Este año nuestro país celebra el 150 aniversario del inicio de las Guerras de Independencia y una de las figuras más representativa e importante en ese batallar fue el apóstol que unido a otros patriotas abogaron por la libertad de Cuba.
José Martí, poeta y héroe de la independencia cubana, desde muy joven se sintió atraído por las ideas revolucionarias de los cubanos y tras el inicio de la Guerra de los Diez Años y el encarcelamiento de su maestro, inició su actividad revolucionaria. Publicó varios artículos, El Diablo Cojuelo, La Patria Libre, que contenía su poema "Abdala". Fue un hombre que pensaba que: “Honrar a la patria es una manera de pelear por ella”.
El pensador cubano fue reconocido en el continente americano gracias a su labor como periodista. De esta manera, logró reorganizar a los revolucionarios y preparar los recursos necesarios para la contienda que estaba gestando. En 1895 creó el Partido Revolucionario Cubano y junto a Gómez firma el "Manifiesto de Montecristi", el programa que recogía la estrategia para la nueva guerra.
Junto a Bolívar, San Martín y Miranda, se consideró uno de los principales protagonistas del proceso independentista de hispanoamérica.
Hoy el legado del más universal de los cubanos, el cual tenía como prioridades promover la unidad de todos los cubanos como nación, poner fin a la colonización española y evitar la expansión de Estados Unidos por las Américas, está presente en cada acción que realizan día adía los hombres y mujeres que luchan por mantener la soberanía de este país.
Y como diría en la carta de despedida a su amigo Manuel Mercado: "Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber de impedir a tiempo, con la independencia de Cuba, que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso"… Y acompañado siempre de la presencia martiana ya me despido: “La libertad, para ser viable, tiene que ser sincera y plena”.