Songo – La Maya, 13 feb.- “La amistad es tan hermosa como el amor.” Aforismo martiano que su vigencia está presente todos los días pero más, este 14 de febrero al celebrarse el día del amor y la amistad.
Martí, desde lo hondo de su pensamiento y honorable conducta personal, nos enseñó a cultivar la amistad como a la rosa blanca para el amigo sincero.
Con su peculiar lirismo poético y hermosa gramática en epistolarios, artículos y versos, nos toma de la mano como un tierno padre que educa a sus hijos, desde la más exigente educación, hasta la más vasta cultura de los sentimientos, donde la amistad anida en su genuino nicho al amor. Es un arte cultivar amigos y amigas.
El más universal de los cubanos pensaba que el amor no sólo estaba presente en la relación existente entre una pareja, sino en otros instantes de la vida de los seres humanos. Creía necesario la existencia de mutuas atracciones, un beso, una mirada, una entrega diaria, porque solo las atenciones amorosas continuas evitan la invasión de un amor ajeno.
El amor tiene una naturaleza semejante en algunos puntos a la amistad, pero en otras propias, exclusivas y superior a ella.
Por eso no hay que esperar el mes de febrero para amar, para decir un te quiero o te amo. O para susurrar al oído del ser amado: Nadie sabe el secreto misterioso de un beso de mujer…es un arrobamiento luminoso: Extratierra, extrahumano, extravivido.Todos los días podemos demostrar que estamos llenos de amor y que somos felices con una simple sonrisa.
Y con la presencia martiana ya me despido. Yo abrazo a todos los que saben amar. “Yo traigo la estrella, y traigo la paloma, en mi corazón”.