Songo - La Maya, 6 ene.- En Cuba existen personas que tienen el arte de sanar a otros con tan solo desplazar sus manos sobre el cuerpo del enfermo. Incluso algunos antes de acudir al médico, prefieren averiguar alguien que sepa sobar para que les pase la mano.
Así, algunos desplazan sus manos por el estómago, otros por las piernas y varios por los antebrazos. En casi todas estas variantes la persona que soba utiliza un poco de aceite de cocinar a modo de lubricante para que las fricciones sean más suaves.
Sin embargo existen algunos que quitan el empacho o la indigesta de una manera algo mística, pues utilizan una toalla. Ellos la recogen y luego estiran hasta que quede a la distancia exacta y en ese propio mundo de los rituales, rezan mientras con sus dedos dejan la forma de cruz sobre el estómago.
Hay que decir lo siguiente: algunos tienen una especie de don para adquirir la enfermedad del paciente mientras lo soban, de esta manera mientras soban al enfermo expulsan ellos los gases acumulados en el cuerpo de su paciente. Este tipo de sobadores son los menos frecuentes, pero de que existen, existen. En muchas partes del mundo existen personas que se dedican de una manera empírica a tratar de curar a otros.
La verdad es que para los cubanos conocer a alguien que sepa sobar, resulta muy importante sobre todo si se tiene niños pequeños. No importa que en las farmacias hayan medicamentos digestivos, de todas formas siempre habrá quienes prefieran sobarse ¿Y quién lo duda, si así ha sido siempre?