Songo – La Maya, 11 jul.- Hoy, conversaremos sobre la caldosa, otro exquisito plato de larga tradición entre los cubanos, mucho más en una fecha tan significativa para los cubanos como la del 28 de septiembre cuando se celebra el aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
Pero vayamos a lo nuestro. La caldosa es un plato tradicional cubano elaborado a base de viandas, carnes, especias y gran diversidad de vegetales. Realmente es un modo moderno de llamar al Ajiaco o Sancocho, que también son platos típicos de Cuba y varios países de la región caribeña, cada uno con sus particularidades y variedades, consumidos “desde que el mundo es mundo”, como dicen por ahí.
Pero la caldosa cederista, según fuentes consultadas, nació el veintisiete de septiembre de 1979, a la llegada de Luis Enrique Pérez Zaldívar, hijo de Kike y Marina, de la antigua Unión Soviética donde cursaba estudios.
José Enrique Pérez Rodríguez, Kike, ejercía la profesión de albañil y Luz Marina Zaldívar Calzadilla, Marina, era ama de casa, pero además costurera, aunque estuvo un tiempo trabajando de gastronómica.
Luego de la creación de La Caldosa, estos participaron en carnavales realizados en la provincia y poco a poco fueron alcanzando popularidad por todo el país. Muchas personas venían a su casa de diferentes partes del país para conocer acerca de este plato tan popular.
Según contaba Marina, el gobierno le daba todos los productos para la elaboración de la caldosa que en aquel entonces donde se hacía era en su casa. Luego conversaron con ellos para que atendieran la Casa de la Caldosa, ubicada en la entrada de Las Tunas viniendo por la carretera central desde Camagüey.
Kike, con sus conocimientos de la albañilería, ayudó a construir con sus propias manos este prestigioso lugar, el cual se fundó el 18 de septiembre de 1982 y hoy lleva el nombre de “La Caldosa”.
Ahora bien mención aparte merece la caldosa cederista, la que se hace en cada CDR con todo lo que sus miembros pueden donar para su elaboración. Este sabroso y colectivo plato se hace entre todos los vecinos, se montan los ingredientes en un caldero o bullón sobre tres piedras en medio de la cuadra, y es repartida a las 12 de la noche, cuando inicia el 28. Es un plato de arraigados sentimientos de cercanía y compañerismo. Por eso ya forma parte de nuestras tradiciones, ¿Quién lo duda? Así ha sido siempre. 