Songo – La Maya, 18 de mar.- No existe lugar del mundo, que no se lleve por códigos conductuales para el desarrollo social. Igual sucede aquí en Songo – La Maya.
Desde que el hombre surgió como ente social, adoptaron formas de vida organizada para mantener comportamiento y disciplinada adecuados.
Los cubanos todos apreciamos la pérdida de valores morales y cívicos en nuestros días, independientemente de la cantidad de escuelas e instituciones culturales existentes.
José Martí señaló que “la educación comienza en la cuna y termina en la tumba”. Con esto nos alertaba sobre lo necesario de la educación familiar y las formas de comportarnos en cada sitio.
Igualmente nuestro líder Fidel señaló: “la gran batalla que se impone es la necesidad de una lucha enérgica y sin tregua contra los malos hábitos y los errores que en las más diversas esferas cometen diariamente muchos ciudadanos, incluso militantes”.
¿Entonces sería bueno revisar qué pasa hoy en día? Lo primero, la unión familiar se ha perdido, por razones disímiles ya sea por diversidad de criterios en lo personal, lo económico o lo político, lo cual sin dudas lastra comportamientos y actitudes que pasan de una generación a otra.
También existe un deterioro en los patrones educativos a los menores donde imperan gritos y actitudes violentas, un lenguaje grosero y hasta el abandono en muchos casos a la hora de prestar atención a directa a los hijos.
Asombra también que cada día son más difundidos miembros de una subcultura populista con un léxico donde se ponen de moda expresiones chabacanas, formas de vestimenta, gestos obscenos llegando incluso a ser aceptados desde la oficialidad.
¿Las causas?, son tan variopintas como el problema en cuestión, comenzando por el irrespeto entre familiares, vecinos y las todas las personas en general, la falta de cuidado conlos bienes comunes y su mal uso los cuales provocan su deterioro o desaparición.
De todo esto podemos citar ejemplos hasta el cansancio, las discusiones callejeras con ofensas a viva voz, el desorden, la poca o nula consideración hacia niños, mujeres, y ancianos, además de una serie de actitudes negativas que se suscitan a diario.
Otro de los grandes problemas está dado por el ruido producido por equipos de sonido puestos a todo volumen dentro de viviendas o en las aceras, el empleo como otra forma más de llevar escándalo en barrios y comunidades.
Tal y como expresara el General de Ejército y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Raúl Castro el pasado siete de diciembre en la clausura de la Asamblea Nacional del Poder Popular refiriéndose al tema y cito: “No puede aceptarse identificar vulgaridad con modernidad, ni chabacanería ni desfachatez con el progreso; vivir en sociedad conlleva, en primer lugar, asumir normas que preserven el respeto al derecho ajeno y la decencia. Por supuesto, nada de esto entra en contradicción con la típica alegría de los cubanos, que debemos preservar y desarrollar”.
Lo que sí es un imperativo es la lucha sin tregua que desde ya se le hace a todas estas conductas negativas que van en detrimento de la sociedad cubana. Muchos son los organismos implicados desde los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) así como el Partido y el gobierno de cada territorio.
Ojalá y por el bien de todos más temprano que tarde todos nosotros entendamos que la buena conducta nos llevará a vivir felices, en armonía y en paz.