Songo – La Maya, 30 dic.- La casa de Yaimé Pérez, La Rusa, es pequeña, rosada, llena de medallas, reconocimientos, trofeos que ha ido acumulando en años de empeño. Su madre anda de un lugar al otro intranquila. Es una mujer campechana y noble. Te da el abrazo y si hay que sentarse y bajar un Santiago a pulso no teme, al contrario. Me invita a pasar desde la otra acera. “Dale, es tuya”. Sabe que venía a darle las gracias, porque Yaimé Pérez no solo es la mejor de deportista de Cuba este año. Es la mejor discóbola del momento.
Traspaso el umbral y ahí está Yaimé, tiene el pelo recogido, los músculos delatan el talento, las pesas, tanto entrenamiento, me besa y es una mujer hermosa. Le pido una foto y hago la broma: “Se ha retratado con su novio” - ¿Qué novio? dice riendo casi a carcajadas. Nos hemos sentado en un sofá donde están los reconocimientos que le entregaron la Asamblea Nacional, la de Santiago de Cuba y la de Songo - La Maya. Lo dice como si fuera lo más natural del mundo, así es esta muchacha.
Viene de ganar los Centroamericanos, la Copa del mundo y la Liga del Diamante, viene de ganarle a uno de los fenómenos del deporte actual. La Croata Sandra Pérkovic, pero nada de eso le hace sentirse de otro Planeta: “Soy de la Maya”-dice, y aquí quiero mi casa. No en otra parte.
Cuando le pregunto de una imagen donde la Pérkovic la abraza, me dice que le susurró: “Congratulations”. Ya en otra entrevista me había dicho que la supercampeona a veces le miraba con rabia. No pasemos por alto que esta misma temporada, luego de lanzar 71,38, la Pérkovic aseguró que lo hizo para desmostarles a las muchachas cuanto traía, pero finalmente terminó perdiendo con “La Rusa” todo.
Ahora la muchacha nacida en Songo - La Maya descansa en su pueblo, junto a los suyos, ha dicho que se va el día cuatro a entrenar, será otro año de empeño. “Estaré en los podios”, me dijo. Le pregunté si estaba segura y lo dijo con toda certeza. No se piensa bajar del podio Yaimé Pérez.
Antes de salir de su pequeña casa rosada Yaimé Pérez me dijo que saludaba a su pueblo, a su gente cubana toda. Es emocionante, mucho, estar cerca de una persona como esta. Toda humildad, entrega, sencillez. Esta mujer merece mucho. Lo digo por varias razones, merece mucho. Ojalá lea quien tenga que leer.