Songo - La Maya, 3 mar.- Songo – La Maya se privilegia de ser un territorio rico en tradiciones, muchas de las cuales son únicas a nivel nacional.
Elementos de diversas culturas como la franco - haitiana, la africana, la española, la aborigen y otras se fusionan para conformar lo que conocemos hoy como cultura popular tradicional songomayense.
Actualmente uno de los mayores peligros a que nos enfrentamos es la pérdida de nuestras raíces debido a la creciente influencia de corrientes extranjeras que aunque pueden enriquecer en determinada medida la cultura, también en cierto modo están desplazando a lo tradicional y apropiándose del panorama social y artístico.
Por esta razón, las instituciones pertenecientes a la vida cultural de la tierra del León de Oriente se encuentran enfrascadas en diversas acciones para potenciar y conservar lo autóctono del municipio.
Con este fin se desarrollan eventos como las Fiestas de la Purísima en Ti Arriba, el Sábado de Gloria en Jutinicú, el San Juan en Jurisdicción, las fiestas patronales de San José en La Maya, así como las ferias de arte popular donde se aprecian las muestras de artesanía, y otras manifestaciones artísticas.
De igual forma en localidades como Los Reynaldo se celebran las fiestas del resigné (una danza haitiana) y también se mantienen costumbres, comidas y bebidas típicas que llegaron con las corrientes migratorias procedentes de Haití.
Por otra parte, los songomayenses de pura cepa pueden disfrutar de una conga, un changüí, o las comparsas y los desfiles de los carnavales, que se realizan cada año.
En ellos hacen derroche de cubanía las populares máscaras a pie, los caballitos (entre estos La Yegüita Paquita, única en su tipo en el país), el zoológico artificial de Josecito (también único a nivel nacional); las comparsas La Tahona, La Kimona, la conga de Chencho y otros exponentes, son muestras innegables de la idiosincrasia y la larga historia de la cultura tradicional en el municipio que alcanza los diferentes consejos populares.
En verdad resulta muy necesario que no olvidemos quiénes somos y de dónde venimos, pues somos el producto de la mezcla de muchas culturas que debemos conocer y respetar.